Mi mejor fracaso

Como la mayoría de ustedes, tengo activadas las notificaciones de recuerdos en facebook y en la de hoy, me encontré esta foto.

after office
Este es el día que me dí cuenta que me iban a correr de mi antiguo trabajo.

Recuerdo perfectamente haberle dicho a mis compañeras: “Hoy me corren. Lo sé. Lo siento”. Ellas, entre risas hacían bromas de que si después 5pm el encargado de recursos humanos no llegaba a buscarme, había sobrevivido y eso lo teníamos que celebrar.

Para no quedarme con  la duda, no perdí el tiempo y al ver pasar al de HR le pregunté:

Patty: Oe, ¿me van a correr verdad?

HR: No niña, sos loca.

Patty: Dale pues. Mirá, prometeme que el día que me vayan a correr venís una hora antes a darme un abrazo. Ese va a ser el abrazo de Judas.

Ese día, efectivamente fuimos a celebrar. Dos días después no recibí mi abrazo pero sí, mi carta de despido.

¿Cómo sabía que eso iba a pasar? Me habían contratado con un buen salario acompañado de grandes responsabilidades y aún más grandes expectativas. La empresa no estaba lista para implementar los cambios que el puesto exigía y yo no estaba lo suficientemente preparada para plantear soluciones alternas. Por lo tanto, no era rentable para la empresa.

No puedo negarles que lo primero que sentí fue alivio, ya que era un trabajo que no disfrutaba. Lloraba camino a la empresa como niña que no quiere ir a la escuela, todos los días era una frustración nueva al no poder cumplir con mi puesto aún cuando sentía que daba el máximo de mi potencial.

Salí de ahí llena de orgullo pensando que cualquier empresa me podía contratar pero inmediatamente recordé que tendría que explicar por qué ya no estaba laborando. ¿Cómo le cuento a mis amigos que me corrieron? Pero lo más importante, ¿cómo explicar a mis colegas que fracasé? Pues fácil, llenándome la boca de orgullo para decir excusas como: “No funcionó”, “No me gustaba ese trabajo”, “Le caía mal a mi jefe”.

¿Cuántas veces hemos usado esas frases? ¿Cuántas veces las hemos escuchado?

Hasta ese momento ya había tenido una carrera profesional estable, y fallar me daba vergüenza, así es que mejor ser mentirosa que perdedora ¿no?. Pero algo que no había tomado en cuenta en ese momento, es que antes de ese trabajo estaba en mi zona de confort, sin ánimos de ser mejor porque pensaba que ya lo era. Entonces, cuando alguien me dijo que no encajaba en su empresa ,mi ego se quebró en mil pedacitos.  

Una vez escuché a una amiga decir: “tengo 3 meses de cavanga desde que me corrieron”. Y creo que es el término perfecto para describir qué pasa cuando nos corren.

Las relaciones laborales son como las parejas, comenzamos en un trabajo ilusionados con que vamos a pasar momentos especiales juntos, a veces nos peleamos pero seguimos juntos con la expectativa de tener una relación a largo plazo y cuando terminamos, nuestra decepción es tanta que tenemos miedo de volver a empezar, pensamos que “todos son iguales”.

Pasé dos meses tratando de entender qué había pasado, yendo a varias entrevistas en las que más bien yo sentía que entrevistaba al entrevistador, “haciéndome la difícil” porque no sentía que ofrecían lo que yo pensaba que merecía.

Me costó mucho ser humilde y aceptar que no podemos ser buenos en todo. No podemos enojarnos con los demás por retos que aceptamos y no pudimos afrontar. Es nuestra responsabilidad también asumir que no pudimos, pero aprendimos a conocernos mejor a nosotros mismos. A identificar nuestras fortalezas y debilidades para con eso, asumir nuevos retos.

Hoy puedo decirles que comprendo muchas cosas, sobretodo a mi jefe que me exigía tanto. Ser líder de una empresa no es lo más chiche del mundo, lo sé ahora porque lo vivo con Origami donde soy co fundadora. El líder necesita alguien que lo acompañe a cumplir sus metas porque vive para que su negocio prospere y si alguien no las cumple desafortunadamente tenés que dejarlo ir.

En este trabajo me exigieron certificaciones, prácticas de productividad y utilizar herramientas que no conocía y que ahora utilizo en mi empresa. Agradezco enormemente ese “fracaso” en mi vida, porque no sólo me dejó una lección de vida sino que me ayudó a redefinir la palabra “éxito” y me inspiró a fundar mi propia empresa.

Con esto, quisiera invitarlos a reflexionar sobre sus fracasos, a perder el miedo y reconocer sus debilidades pero sobretodo, espero que los anime a compartir estos fracasos como parte de su historia de éxito.

12 comentarios sobre “Mi mejor fracaso

  1. Cuanto has crecido! Felicidades, sos un orgullo para tu familia! No hay mejor forma de aprender, que ver los pasos que lo llevan a uno al fracaso, así siempre tenes presente cuales pasos no se deben volver a tomar!

  2. Excelente madurez. Cuando se toma la decision de irse de un trabajo hay que hacerlo con la frente en alto e ir a buscar nuevos retos!!! Felicidades.

  3. Urania, lo bueno es que no tropezaste con la misma piedra uno y otra vez si no le hubieses hecho oyó al zapato. Aprendiste de tus errores y los tonastes como lecciones. Felicidades en tus éxitos y espero verte cumplir muchos más.

  4. Hola Patricia…me gustó mucho tu articulo. Lo acabo de leer, tu experiencia se parece mucho a la mia. Estuve en una agencia de publicidad (cercana donde estabas vos) que me dió la espalda, fue como mencionaste como una relación de pareja..al principio todo fué ilusión, pasión, amor, camaredía. Pero al paso de los años todo fue cambiando hasta el punto que llegó ese día y sufrí el despido y como dice la canción de Emmanuel «todo se derrumbó dentro de mi» más que la empresa me hizo un montaje descarado para sacarme. Pero como dicen «no hay mal que por bien no venga» el cambio fue una lección de fracaso y de levantarme para sobrevivir y seguir aprendiendo en mi negocio. Fué dificil explicarle a mis amigos, familia y mi esposa en reconocer mi falla y fracaso. Pero ahora estoy más feliz que nunca. Te felicito!

  5. Creo que tu historia la viven muchas personas brillantes, talentosas, o simplemente esforzadas, que al inicio probablemente no comprendan y mucho menos sepan como afrontar este tipo de situaciones. El éxito en medio del fracaso, cualquiera que sea, es aprender la lección que nos queda para ser fuerte mental y emocionalmente. Tristemente las personas que sólo se quejan y se victimizan ante los «fracasos» están destinados a una condición de mediocridad permanente.

  6. Hola Paty,gusto en saludarle que lindas palabaras tan emotivas llenas de mucha refelxion donde esta una combinacion del diario vivir ,te felicito porque eres una gran persona pese a no conocerle en persona pero eso pude percibir en su Oratoria en Hotel Barcelo managaua,se nota a leguas la ecepcional profesional que eres pero aun mas resalta tu actitud humanistia y al no rendirte en el mundo empresarial y personal…Tuve la dicha de escucharte sobre inbound marketing y me fascino el pasado 21 Enero……

    Saludes ordiales

    Saludos cordiales y mil Bendiines!!!!!!!!!!!

  7. Excelente. Muy inspirador . Todo lo que leìdo en este Blog. Hay muchos aspectos y cosas en comùn con mi personalidad en todo lo que leìdo . Me encanta seguire leyendo lo que compartan por aca felicidades y que sigan creciendo aun màs

  8. Tremendo! Muchisimas felicidades Paty, segui inspirandote e inspirando a otros.

    Todo es energia y que bueno que estes fluyendo con éxito.

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