¿Por qué estoy tan tranquila?

“La paz del Señor, sobrepasa todo entendimiento”

Fue la respuesta que escuché en mi cabeza mientras estaba en la sala de espera de operaciones antes de mi laparoscopia. Nunca había entrado a un quirófano y nunca antes había estado tan tranquila. ¿Por qué no estoy nerviosa? Era la pregunta que me hacía, y Dios respondió.

¿Cómo no lo había pensado antes? A veces se nos olvida que Dios está en todos lados y ese día Él se encargó de recordarmelo. Y aquí estoy yo, regresando a este post diez meses después de la operación, cuatro meses después de haber empezado a escribirlo, justo hoy, el día que nuevamente recibo un correo que confirma una vez más, que no estoy embarazada.

Regresé temprano a mi casa para lidear conmigo, con lo que una vez más se siente como que estoy fallando, otro mes más de fracaso que no puedo controlar, que mi cuerpo me traiciona. Me traiciona después de un mes de comenzar un tratamiento de fertilidad, nada placentero.

Desde tratamientos hormonales que generan cambios de humor, sensibilidad (yo que nunca lloro, quería chillar todo el tiempo), sofocos (así como menopausia anticipada), sentía que se me quemaba la cara, nauseas y ansiedad, pero esta última no se la voy a atribuir a las hormonas.

Hasta seguir las recomendaciones del doctor, las medicinas son sólo una parte pero luego tenés “que hacer la tarea” en cierto tiempo, en ciertos días y cuándo debes de dejar de hacerlo también. Alguna vez escuché a alguien decir que debería ser divertido, pero dejenme decirles que no lo es.

Nunca más para nosotros va a haber una posibilidad de que mi embarazo sea una sorpresa, ni para mi ni para mi esposo. Ya que ambos sabemos exactamente los días que lo intentamos y cuándo exactamente hay que hacer la prueba. Todo lo anterior me ha ido llevando a resignarme, a dejar ir poco a poco esas ilusiones que tenía. Adiós board “Pregnancy announcement” de Pinterest, hoy te dejo ir.

Continúo, me voy a IG y veo dos anuncios de embarazo (literal la mayoría de personas con las que hablaba de esto que estaban teniendo problemas para salir embarazadas, ya lo están o ya parieron), veo sus fotos con sus hijos celebrando sus cumpleaños y que una de mis mejores amigas va por baby shower número 7 (yo haría 100).

No me malinterpreten, soy muy feliz de verlos celebrar pero hay días como hoy que son más duros que otros, que me recuerdan que aún no estoy ahí, que yo quisiera estar ahí.

A pesar de eso, ni una sola vez le he cuestionado a Dios por qué no soy yo. Si de algo estoy segura, es que si no he quedado embarazada no es porque no me lo merezca o porque Dios me esté castigando sino porque simplemente esos no son los planes que Él tiene para mí. Estoy convencida que todo esto que estamos viviendo tiene un propósito y será testimonio para su Gloria.

Con esto, ya he encontrado paz en la posibilidad de que tal vez nunca quede embarazada. Eso es algo que también ya acepté y dejé ir, no me molesta en lo absoluto. Lo que si me molesta es que cuando lo digo la gente cree que me di por vencida, que no tengo suficiente fe.

Pero mi fe no debería de crecer únicamente porque Dios concede todos mis deseos. No es que no crea que pueda pasar, sino que me rehúso a pensar en que si no sucede es porque Dios no me quiere. Todo lo contrario, mi fe se basa en aceptar que todo lo que viene de Él es para bien. Como dijo una amiga mía:

La Paz no está en entender los planes de Dios sino entregarse a ellos.

Mi fe declara que si Dios no me dió eso es porque me está preparando mi corazón para algo mejor y no voy a dejar que mi deseo bloquee lo que Él tiene para mi. No me voy a permitir ser menos feliz por no tener lo que yo quiero o por no tener lo único que me hace falta.

Dios ya me dio una familia en mi esposo y no tener hijos no significa que esté incompleta. Juntos en este camino, hemos aprendido a reconocer algunas de las lecciones que Dios me ha dado en estos treinta y un meses de espera donde nos hemos ido re encontrando, aprendiendo a comunicarnos en los días malos, reconociendo la resiliencia del otro, enamorándonos de nuevo y confirmando que no hay otra persona en el mundo con quién quisiéramos vivir nuestras tristezas y frustraciones.

Por mi parte he aprendido:

  • A tener paciencia
  • A aprender vivir sin tener el control sobre lo que viene
  • A aceptar Su voluntad y no la mía
  • A mejorar mi resilencia para prepararme para algo más grande

Dios obra de las maneras más extraordinarias. Y por eso estoy yo aquí en este post, porque era justo hoy que yo tenía que leer esto, que tenía que publicar este mensaje y no hace cuatro meses cuando lo comencé. Vine a mi casa triste, con la única intención de escribir cómo me sentía y me encontré con este mensaje que cambió mi sentir y me llevó a escribir con esa Paz que sobrepasa todo entendimiento.

Me preparo una vez más para otro mes donde comenzamos de nuevo, llenos de fe, esperanza y amor. En este ciclo que hemos vivido todos, tal vez no con infertilidad sino con el trabajo o en las relaciones cuando no funcionan, cuando comenzamos llenos de ilusión y poco a poco se convierte en decepción.

La belleza de aceptar que no tenemos el control de lo que sucede, es reconocer que tenemos la habilidad de volver empezar, cambiar de tratamiento/estrategia y no dejar que el miedo, la tristeza y la frustación nos impida ser feliz mientras llegamos al anhelado destino. Mientras, tanto yo estoy segura que tendremos hijos, tal vez no saldrán de mi vientre pero yo seré su mamá.

12 comentarios sobre “¿Por qué estoy tan tranquila?

  1. Definitivamente sabemos que a los que amamos a Dios todas las cosas nos ayuda para bien, sé que es difícil y lo entiendo perfectamente yo pasé de llorar cada vez que me decían que no estaba embarazada a estar tranquila y descansar en Dios y esperar a que suceda cuando y como Él quiera. No es fácil, pero en casa proceso Dios nos enseña Muchas cosas. Adelante con el señor y disfruta al lado de tu esposo que cuando menos pienses el milagro vendrá. Un abrazo y muchas bendiciones.

  2. Los tiempos de Dios son perfectos patty no pierdas la fe sigue mi niña hermosa yo se y estoy convencida que seras una gran mamá y yo veré fotos con tu pancita ya veras que si Dios solo te esta preparando. ❤️

  3. No deja de llorar, porque has escrito muy bien mi historia sin un punto menos ni un punto más. Solo puedo darte un abrazo en mi mente y animarte y decirte estoy iniciando un proceso de adopcion y si no pasa al menos seré madre de una perrita. Gracias por compartir esto con miles de mujeres que pasamos por este problema de la maternidad. Te leo y releeeeeeo gracias Paty!❤

    «La paz que sobrepasa todo entendimiento guardará nuestros corazones en Cristo Jesús.»

  4. Serás una gran mamá salga o no de tu vientre y así como tu luchas yo también lo estoy haciendo y solo te puedo decir qué Dios sabra el momento perfecto.

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